Evolución en la tecnología de acabados
¿Una superficie con la capacidad de repararse a sí misma? Esto es el efecto Evo de MACO.
De la misma manera que la piel humana cura las heridas, la última capa del herraje posee unas nanocápsulas que actúan como recipiente para lubricantes y sustancias inhibidoras de la corrosión.
Si durante el montaje del herraje la superficie se daña (por ejemplo con la punta del atornillador), las nanocápsulas se abren y liberan las sustancias contenidas en ellas, rellenando los arañazos antes de que el óxido aparezca. O lubrican la superficie en caso de estrés mecánico. Una solución única en el sector del herraje. Y un beneficio exclusivo para usted.